
Hoy toca nueva cita con "Desafío en la cocina". Una grupo al que cada día se suman más blogs y que cada mes es más divertido.
Además, en mi caso está sirviendo para perder el miedo a determinados platos. Es el caso de la receta que estáis leyendo.
Este mes el desafío ha sido especial, se ha dedicado a a Italia y por esa razón, las desafiadoras propusieron tres recetas que han sido adjudicadas a cada participante a través de un divertido sorteo: piadinas, pasta al pesto y risotto. En mi caso, me ha tocado hacer Risotto.
Ha sido mi primera vez y evidentemente necesita mejorarse, pero reconozco que siempre pensé que el resultado sería más "estrepitoso".
He decidido darle toque marinero y he empleado Pixín (así llamamos en Asturias al rape) y langostinos.
2 medidas de arroz Arborio
9 medidas de caldo de pescado
1 cabeza de pixín (rape)
1 puñado de langostinos
1 cebolla
1/2 puerro
1/2 vaso de vino blanco
aceite de oliva
2 cucharadas de mantequilla
azafrán
sal
queso rallado
Pelamos los langostinos crudos y los reservamos. Las cabezas las aprovechamos para hacer el caldo que es lo primero que tenemos que elaborar. Para ello, echamos en una cazuea la cabeza de pixín en trozos, las cabezas de langostinos, media cebolla, el puerro y un poco de sal. Dejamos que hierva bastante para que quede bien concentrado, colamos, añadimos el azafrán y comprobamos de sal.
Desmenuzamos la cabeza de pixín, de la que obtendremos un buen puñado de carne que reservamos para añadir a nuestro plato.
Importante: cuando empezemos a preparar el risotto, debemos mantener el caldo hirviendo
para ir añadiendo poco a poco a la cazuela en la que vamos a preparar el arroz.
Picamos media cebolla bien finita y la ponemos a dorar en una cazuela, con un poco de aceite y una cucharadita de mantequilla. Cuando haya cogido color, añadimos el arroz y rehogamos bien. A continuación echamos el vino blanco y dejamos que lo absorba. A partir de este momento, debemos ir añadiendo el caldo poco a poco al arroz, moviendo ligeramente la cazuela y revolviendo de vez en cuando, todo ello a fuego lento. No añadiremos más caldo, hasta que el anterior no se haya absorbido.
Cuando estemos casi al final de la cocción, añadimos los langostinos. En mi caso he tenido el risotto al fuego unos 40 minutos, aunque el fabricante recomendaba menos tiempo de cocción.
En el momento de retirarlo del fuego, añadimos los trozos de pixín que habíamos reservado, una cucharada de mantequilla cortada en trocitos y espolvoreamos queso rallado al gusto. Agitamos la cazuela para que todo se integre y tapamos. Dejamos reposar unos 10 minutos y servimos.
Probablemente la elaboración de este risotto se salte alguno de los cánones de la cocina italiana, así que pido disculpas si algún italiano se topa con esta receta. Tened en cuenta que se trata de un risotto asturianizado.
Eso sí, os recomiendo a todos que echéis un vistazo al blog de Desafío en la cocina, allí vais a encontrar un auténtico festival inspirado en la gastronomía italiana: más risottos, piadinas y por supuesto, pasta al pesto. No os lo perdáis.
Y el 20 de Diciembre, un nuevo desafío. Esperamos la decisión de Carolina de Tomillo, laurel y otras cosas de comer Solo sabemos que será dulce....