lunes, 20 de mayo de 2013

CHARLOTA DE GIJÓN



La entrada de hoy es muy especial. Como cada día 20 corresponde a la receta propuesta en "Desafío en la cocina", ese estupendo grupo en el que se mezclan la amistad y el gusto por la cocina.
Y es que hoy estamos de celebración, Desafío en la cocina cumple su primer añito. Y para celebrarlo, este mes hemos tenido que hacer ... UNA TARTA CON UNA VELITA. Un desafío propuesto en conjunto por todas las desafiadoras.
Para tal ocasión me hubiese encantado hacer uno de esos trabajos tan sofisticados de varios pisos, pulcros y matizaditos, con flores de azúcar de colores cayendo por los lados. Porque desde luego, la ocasión lo requiere. Pero pensandolo mejor, y aunque en mi lista de pendientes hay un montón de tartas, he rechazado todas las propuestas internacionales y me he decantado por una receta muy clásica y tradicional de mi tierra. Así que para festejar este primer añito, quiero invitaros a todos, participantes del Desafío y visitantes, a una tarta típica asturiana: la Charlota de Gijón.


Según cuentan fue creada por un pastelero austriaco, que allá por los años 40 abrió en Gijón una pastelería llamada "La Vienesa". El establecimiento ya ha cerrado y aunque otras pastelerías de la ciudad y de toda Asturias siguen haciendola, de la receta auténtica poco se sabe. Yo he seguido las instrucciones recogidas en los fascículos "Confiteros de Asturias" y os aseguro que el resultado merece la pena.

Ingredientes:

300 gramos de nata
1/2 vaso de leche templada
100 gramos de azúcar
3 hojas de gelatina
un chorro de whisky
base de bizcocho
300 gramos de turrón blando

Para la cobertura: 100 gramos de chocolate negro, 100 gramos de nata, cerezas confitadas y 200 gramos más de nata y 3 cucharadas de azúcar para el adorno.

Desmenuzamos el turrón mezclandolo con unas gotas de nata líquida para que quede como una pasta consistente.
Forramos la base y las paredes de un molde redondo con bizcocho, de forma que quede bastante finito. Distribuimos el turrón en forma de cordón haciendo un círculo en medio del molde.
Montamos la nata con el azúcar.
Ponemos las hojas de gelatina a hidratar en agua fría, cuando estén listas las añadimos al vaso de leche templada y removemos bien con las varillas, añadimos el whisky y la nata. Mezclamos bien y lo vertemos en el molde. Tapamos con otra capa de bizcocho y metemos el molde en el congelador. Yo lo dejé toda la noche. A la mañana siguiente desmoldamos y cubrimos con la cobertura de chocolate que hacemos poniendo a calentar 100 grs nata, cuando empiece a hervir separamos del fuego, añadimos los 100 grs de chocolate y removemos hasta que se haya mezclado bien. Extendemos sobre la tarta y metemos en la nevera para que endurezca. Montamos 200 gramos de nata con 3 cucharadas de azúcar y metemos en manga pastelera para adornar la tarta. Podemos hacer círculos finitos de nata en la superficie y arrastrar un palillo sobre ellos formando una especie de tela de araña. Rematamos con unas cerezas confitadas y volvemos a meterla en el congelador. Conviene sacarla una hora antes de comerla para atemperar.

En cada trozo que cortéis podeis ver cómo asoma el cordón de turrón

Desafío en la cocina tiene hoy más de 60 tartas de cumpleaños para celebrar su primer añito. Pinchad aquí para verlas todas.

Para mis compañer@s de Desafío, muchas felicidades y muchas gracias por dejarme formar parte de este grupo tan especial. Ojalá cumplamos juntos muchos años más.

Y dentro de un mes, nuevo desafío, nos espera otra sorpresa. Solo sabemos que en esta ocasión, toca salado....

lunes, 13 de mayo de 2013

BOLLICAOS

Estamos de enhorabuena, los "peligros" de la bollería industrial ya no son impedimento para tomarnos un bollicao como Dios manda. Y todo ello, gracias a Sergio, de Recetas del Señor Señor. De él es esta receta, que os puedo asegurar que sabe mejor que el original. Y encima es facilísima, no hay disculpa para no hacerla. Y por si os parece poco, en su blog tiene más recetas de esos bollos que nos tomábamos de pequeños y por supuesto, mucho más sanas, porque están hechas por nosotros y controlamos los ingredientes.


Ingredientes:

300 gramos de harina
35 gramos de azúcar
30 gramos de mantequilla
15 gramos de levadura fresca
125 ml de leche
1 huevo
una pizca de sal
un chorrito de aroma de vainilla
Nutella o Nocilla
1 huevo batido


Podemos amasar a mano o con una máquina amasadora. Ponemos la harina y vamos añadiendo el huevo, la leche, la vainilla, la sal, el azúcar, la levadura y la mantequilla. Amasamos unos 15 minutos hasta que la masa nos quede lisa y no se pegue. Tapamos y dejamos reposar en un sitio templado dos horas.
Cortamos trozos de unos 65 o 70 gramos cada uno. Estiramos formando un rectángulo. En su interior ponemos una tira de Nocilla con ayuda de una cucharilla. Doblamos la parte superior de la masa hacia el centro, la de abajo también hacia el centro y plegamos los dos extremos más cortos, asegurándonos de que no quede hueco por el que la crema de chocolate se pueda salir.
Los colocamos en una bandeja de horno, con los pliegues hacia abajo, tapamos y dejamos levar otra hora.



Los pintamos con huevo batido y metemos al horno a 180º unos 15-20 minutos.
Probadlos, ¡están buenísimos!








martes, 7 de mayo de 2013

CROQUETAS Y TORTILLITAS DE ALGAS

Después de la ensalada de algas, hoy os traigo una nueva receta con este fruto del mar. En este caso, dos variantes: croquetas y tortillitas para que os quedéis con la que más os guste.
Son dos recetas muy normales, en las que he sustituído el pan en el caso de las croquetas y la harina en el de las tortillitas por panko, ese pan asiático que resulta mucho más crujiente.


Os pongo cantidades aproximadas, porque la verdad es que lo suelo hacer a ojo.

Ingredientes:

Para las croquetas: 1/2 cucharada de mantequilla, 1 cucharada de harina, 1/2 cebolla picada muy fina, leche, sal, nuez moscada, alga wakame de Portomuiños, huevo batido, panko

Ponemos la mantequilla a fuego suave en una sartén o cazo y dejamos pochar en ella la cebolla, cuidando que no se queme. Añadimos la harina, removemos bien y vamos añadiendo poco a poco la leche (yo la pongo fría) sin dejar de remover con las varillas para que no se formen grumos. Dejamos que cocine bastante para que espese. Al final añadimos las algas hidratadas y trituradas. Incorporamos sal y nuez moscada y vertemos la bechamel en una fuente. Cuando esté fría, cortamos porciones que iremos modelando con ayuda de un poco de harina, rebozamos en huevo batido y pasamos por panko. Freímos las croquetas en aceite de oliva caliente y colocamos sobre papel de cocina para que absorban el exceso de grasa.



























Para las tortillitas
: alga wakame, cebolla picada muy fina, 1 huevo, panko, sal

Hidratamos las algas y las trituramos. Añadimos la cebolla picada muy fina, una pizca de sal y un huevo batido. Mezclamos bien y vamos incorporando el panko hasta obtener una masa que podamos trabajar con las manos. Formamos bolitas pequeñas y las aplastamos para conseguir una masa plana. Freímos brevemente en aceite bien caliente y colocamos sobre papel de cocina para evitar el exceso de grasa.  



domingo, 28 de abril de 2013

LASAÑA DE BERENJENAS

Después de tanto dulce en las últimas entradas, va siendo hora de publicar un plato salado. Y para compensar tanto postre cargado de calorías, hoy toca un plato sano. Es mi versión de la Mousaka, desde luego no es ningún invento, pero sí un plato muy rico. Si queréis hacerlo más ligero, solo hay que prescindir de la salsa bechamel.

Ingredientes:

1 berenjena
cebolla
pimiento rojo
calabacín
ajo
carne picada
perejil
1 hoja de laurel
aceite de oliva
sal y pimienta
tomate triturado o salsa de tomate
Para la salsa bechamel: mantequilla, harina, leche, sal y nuez moscada
 
Lavamos la berenjena y cortamos los dos extremos. La loncheamos horizontalmente en láminas no demasiado finas. Salamos cada una de ellas y las dejamos reposar para que vayan "sudando" y eliminar así un posible sabor amargo.
Mientras, preparamos un pisto, que acepta lo que más nos guste o lo que tengamos en ese momento. Yo suelo ponerle ajo, cebolla, pimiento rojo y calabacín. Lo pochamos bien en aceite de oliva, salamos y reservamos.
Salpimentamos la carne picada, y le añadimos un diente de ajo y una ramita de perejil machacados en el mortero.  Mezclamos bien y la ponemos en una sartén con un poquito de aceite de oliva. Removemos bien para que se haga la carne y añadimos la salsa de tomate y una hoja de laurel. Dejamos que se haga despacito unos diez minutos.
Elaboramos una salsa bechamel ligera (no os pongo cantidades, porque siempre la hago a ojo. Más o menos, una cucharada de mantequilla y una y media de harina). Derretimos en un cazo la mantequilla, añadimos la harina, removemos bien y vamos añadiendo leche (yo la pongo desnatada) poco a poco sin dejar de remover hasta que espese. Cuando ya casi está lista, añadimos sal y nuez moscada.
Secamos cada lámina de berenjena con papel de cocina y las cocinamos en la plancha, ligeramente untada con aceite de oliva.





Mezclamos el pisto con la salsa de carne picada y tomate.
En una fuente de horno, vertemos un par de cucharadas de salsa bechamel para cubrir el fondo. Colocamos encima una capa de berenjena, otra de la mezcla de pisto y carne y vamos alternando capas hasta terminar con berenjenas. Cubrimos con la bechamel y metemos al horno a 180 grados unos 10 minutos. Podemos espolvorear por encima un poco de queso rallado.








sábado, 20 de abril de 2013

TARTA DOBOS

Nuevo "Desafío en la cocina" y os aseguro que por mi parte este ha sido todo un desafío. Se trata de una tarta húngara propuesta por las hermanas Camilni. Lo impresindible, 5 capas de bizcocho, una crema de chocolate y mantequilla y una cobertura de caramelo. Esas son las señas de identidad de la Tarta Dobos, o Dobos Torte, creada por el pastelero húngaro Jozsef C. Dobos en 1885 para la Exposición General de Budapest, con la intención de que durase más que el resto. Entre quienes probaron aquella tarta estaba el Emperador Francisco José I y su esposa, la famosa Sissí. Ni que decir, que les encantó y esa fue la mejor presentación para la Dobos Torte.
Que conste que la tarta no es difícil, pero sí latosa y lleva mucho tiempo. Mucho.




Ingredientes:

Para el bizcocho: 4 claras, 240 gramos de azúcar, 240 gramos de harina, 1 cucharadita de pasta de vainilla, una pizca de sal

Batimos bien los huevos, añadimos el azúcar, la sal y la vainilla sin dejar de batir y por último incorporamos la harina integrándola bien con una espátula.
Vertemos la mitad de la mezcla en la placa del horno cubierta por un papel de hornear y extendemos bien. Dejamos a 180º unos 8 minutos (cuidado porque se hace muy rápido). Dejamos enfriar sobre una rejilla y horneamos la otra mitad de la mezcla.
Afinamos las placas de bizcocho pasando un rollo de cocina y cortamos 6 planchas rectangulares de igual tamaño. Reservamos los restos de bizcocho.

Para la crema de chocolate: 3 claras, 200 gramos de azúcar glass, 300 gramos de mantequilla, una pizca de sal, 140 gramos de chocolate negro.

Montamos las claras a punto de nieve con una pizca de sal , añadimos el azúcar glass y seguimos batiendo hasta conseguir un merengue firme. Añadimos la mantequilla cortada en trocitos sin dejar de batir y por último, el chocolate. Dejamos enfriar en la nevera, la crema tomará mejor cuerpo.



Montamos la tarta intercalando una capa de bizcocho y otra de crema. Bañamos cada bizcocho con un almíbar hecho con dos pocillos de azúcar, uno de agua y otro de licor de naranja. Dejamos la última capa de bizcocho y cubrimos los bordes con la crema de chocolate.

Para el caramelo: 100 gramos de azúcar, 6 cucharadas de agua

Tengo que receonocer que la parte del caramelo era la que más miedo me generaba, porque no debe quedar duro para que pueda cortarse bien. Y después de bucear en internet, encontré la magistral fórmula de javirecetas Es infalible, y me salió a la primera. Pinchad en el enlace y veréis que es muy fácil, tan simple como dejar que el azúcar se derrita a fuego lento y añadir una a una las seis cucharadas de agua que debe estar hirviendo y remover. El caramelo queda espeso, pero no llega a cristalizar.
Cubrimos con ese caramelo la capa superior de la tarta y con los restos de bizcocho que habían quedado, formamos unos triángulos pequeños que cubrimos también con caramelo. Con ellos, adornamos la tarta y decoramos con la crema que nos haya sobrado. Yo me quedé escasa y completé con un ganaché de chocolate.

 

Y aunque el resultado es muy vistoso, os voy a confesar todos mis errores en esta tarta: ha quedado torcida, la mantequilla de la crema no se ha incorporado bien y se notan trocitos, me quedé escasa de crema y el excesivo sol del día que hice las fotos (en Asturias el astro rey llevaba desaparecido varios meses) hizo que las fotos no fuesen las mejores. Vamos, que estaba un pelín negada, habrá que repetirla...

Y ahora, os recomiendo que echéis un vistazo al resto de Tartas Dobos que han hecho todos los participantes de Desafío en la cocina. Podéis hacerlo pinchando aquí. No os vais a arrepentir.

Y el próximo día 20, nuevo desafío del que no podemos adelantaros nada, porque es una ¡¡sorpresa!! de nuestras desafiadoras. Temblando estamos....



 

viernes, 12 de abril de 2013

CARBAYONES

Hoy es un día muy especial para el Trasgu de las galletas. Cumplimos ¡un añito!
Así que mil gracias a todos los que habéis hecho posible que un año después de haber publicado mi primera entrada, hoy pueda estar orgullosa de que hayáis dedicado unos minutos de vuestro tiempo a pasaros por este modesto blog.
Aunque me gustaría dedicarle mucho más tiempo, tengo que decir que el blog se ha convertido en una parte muy importante de mí día a día, gracias a todos vosotros: a los que venís de pasada, a los que comentáis cada entrada, a los que habéis probado alguna de mis recetas y como no, a todo el grupo de Desafío en la cocina, que cada día hace más llevadera la jornada.

Para celebrar este primer añito, quiero invitaros a algo dulce y asturiano: los carbayones. Son unos pasteles de almendra típicos de Oviedo. De hecho, a los ovetenses se les conoce coloquialmente como carbayones. Y no es por los pasteles, sino, por un antiguo roble (carbayo en asturiano) de más de 30 metros que hasta 1879 se levantaba en el actual centro de la ciudad convirtiendose en símbolo de Oviedo. El caso es que los carbayones son los pasteles más típicos de la capital asturiana.


Desde luego los míos no son los de las afamadas pastelerías ovetenses, pero os aseguro que están muy ricos. La receta es de uno de esos libros clásicos en las casas asturianas "Platos típicos de Asturias" de María Luisa García

Ingredientes:

Hojaldre
100 gramos de almendra molida sin tostar
2 yemas
1 clara
ralladura de limón
100 gramos de azúcar
un chorro de Jerez
Baño de yema: 2 yemas, 2 cucharadas de agua, 50 gramos de azúcar
Baño blanco: 2 pocillos de agua, 3 pocillos de azúcar, unas gotas de limón

Mezclamos la almendra, el azúcar, la ralladura de limón,  las yemas y el Jerez. Añadimos con cuidado las claras batidas a punto de nieve.
Forramos los moldes de los carbayones (bajos y rectangulares) con hojaldre, añadimos el relleno y metemos al horno a 180º hasta que veamos que el hojaldre toma color. Vigilad que el relleno no se oscurezca demasiado, si fuese necesario podemos taparlo con un papel de aluminio.

 

Para hacer el baño de yema, con el agua y el azúcar hacemos un almíbar a punto de hebra fuerte. En otro recipiente se deslíen las yemas y se va añadiendo poco a poco el almíbar sin dejar de remover, volvemos a poner al fuego removiendo hasta que espese.
A continuación hacemos el baño blanco. Tan simple como hacer otro almíbar con el agua y el azúcar, cuando empieza a blanquear, retiramos del fuego, añadimos las gotas de limón y batimos rápidamente.


Ambos baños se secan rápido, así que, según hacemos cada uno, debemos cubrir cada carbayón, primero con el de yema y luego con el blanco.


Os invito a que los probéis, al menos, coged uno virtualmente.
¡Mil gracias a todos! 

lunes, 8 de abril de 2013

TARTA PEPPA PIG

Hoy os traigo mi primera tarta de fondant "decente". La he hecho por un motivo muy especial, el tercer cumpleaños de Raquel, la hija de unos buenos amigos. Yo no estoy muy puesta en dibujos animados, pero a ella le encanta Peppa Pig, así que después de conocer a dicha señorita, me puse manos a la obra y este ha sido el resultado.


La base de la tarta es un bizcocho Madeira Sponge Cake de La Magia de Sonia Es perfecto para este tipo de tartas. 
Para el relleno he hecho dos cremas: un ganaché de chocolate belga (hecho con la misma cantidad de chocolate que de nata) y una buttercream a la que añadí dos petit suisse de fresa.
Así que la tarta tenía una capa de cada crema y estaba cubierta con ganaché de chocolate. Y es resto, ya sabéis, fondant por todas parte y en diferentes formas.

El vestido de Peppa es un pastelito típo búlgaro envuelto en fondant rosa


Yo sigo diciendo, que el sabor del fondant no me convence, me parece demasiado empalagoso, pero hay que reconocer que permite hacer cosas  muy bonitas.

La cabecita de Peppa va sujeta al cuerpo por un palillo

Lo mejor de todo es que a Raquel le gustó su tarta de Peppa Pig.