domingo, 15 de noviembre de 2015

TARTALETAS DE CHOCOLATE Y CARAMELO SALADO

Si te gusta el chocolate, no puedes dejar de preparar estas tartaletas. La mezcla de sabores es deliciosa.
Hace unos meses probé en Francia una tarta bretona de chocolate y caramelo salado. Me encantó y me quedé con ganas de hacerla en casa. Fue en Roscoff, un encantador pueblecito de la Bretaña Francesa, donde el caramelo salado es el rey de la cocina. Las calles bretonas huelen a mantequilla y a caramelo salado. Y eso unido a sus paisajes y a sus gentes, hacen que el viaje sea inolvidable.

Se trata de una preparación muy sencilla: una masa sablé que cocemos previamente, una ganache de chocolate y el imprescindible caramelo salado.


Masa Sablé (receta de My European Cakes):

250 g de harina de reposteria
125 g de mantequilla fria cortada en dados
50 g de azucar glass
1 huevo

Ponemos en un bol la harina, la mantequilla y el azúcar. Con las manos vamos engrasando la harina, hasta que ya no queden trozos de mantequilla y tengamos una especie de arena fina. Añadimos el huevo batido  y amasamos para ligar la masa, pero amasando únicamente lo justo. No debemos pasarnos de amasado.
Colocamos la masa entre dos papeles de horno y la estiramos con un rodillo dejandola con un grosor de unos 2 mm. Si está demasiado blanda, dejamos que enfríe un poco en la nevera y ya podremos trabajarla  mejor. Con un cortador, cortamos círculos que se adapten a las medidas del molde de tartaleta y los forramos, procurando que no queden bolsas de aire y cortando la masa restante al ras del borde de cada molde.
Vamos a cocerlas en blanco, es decir, sin relleno, así que necesitamos colocar peso dentro de cada molde para que la masa no suba. Lo habitual son unos garbanzos o cualquier otra legumbre que tengáis a mano.
Horneamos a 180º hasta que la masa esté dorada y crujiente
Desmoldamos rápido y dejamos que enfríen.

Caramelo salado (receta de Gastronomiaycia):

160 g de azúcar
 60 g de mantequilla 
2 gramos de flor de sal o sal maldon
115 g de nata a temperatura ambiente

Ponemos el azúcar en un cazo a fuego medio para hacer un caramelo rubio, con cuidado de que no se haga demasiado. Retiramos el cazo y añadimos la mantequilla troceada y la sal, mezclando. Incorporamos la nata poco a poco removiendo con una espátula  y volvemos a poner al fuego, sin dejar de remover, hasta que coga un poco de cuerpo. Retiramos y reservamos. Aunque la textura es líquida, espesará al enfriar.

Ganache de chocolate:

250 ml de nata
175 g de chocolate negro (70%)

Ponemos la nata al fuego, cuando hierva, añadimos el chocolate troceado. Retiramos del fuego y removemos bien con varillas para mezclarlo.

Montaje de las tartaletas:

Ponemos en cada tartaleta una base de caramelo salado, aproximadamente la altura de un dedo. Dejamos reposar en la nevera para que espese más rápido y cree una capa consistente. Ya solo nos queda añadir la ganache encima, hasta casi el borde de la tartaleta. Volvemos a dejar en nevera hasta el día siguiente.
Podemos decorar cada tartaleta con una fresa laminada y unas hojas de menta o simplemente, con unas escamas de sal.



Un postre delicioso para celebrar el cumpleaños de mi amiga y tocaya Patricia, de Las cosas de mi cocina, que celebra los 5 años de su blog. Un placer poder compartir con ella esta receta y todos los días del año. ¡Qué cumplas muchos más, preciosa!
Además está de concurso, así que si áun no conocéis su blog, ya estáis tardando, porque además de disfrutar de uno de los mejores blogs reconocidos en los Premios Bitácoras, podeis ganar un lote de productos de Lékué.
  
                                           Sorteo 5º aniversario patrocinado por Lékué

miércoles, 4 de noviembre de 2015

CANUTILLOS DE CREMA #diadeldulceTS


Llega el día más dulce del año. El día del dulce Typical spanish, toda una tradición con la que queremos reivindicar que en nuestro país tenemos muchísimos dulces y que no hace falta celebrar fiestas extranjeras para hacer unas galletas o unas tartas diferentes. España tiene dulces para cada día del año.
Este año os traigo una receta tan tradicional, que sus medidas no se miden en gramos ni en mililitros, sino en pocillos. Es la receta de canutillos de mi tía Angelina. Una masa suave a la que se le da forma con ayuda de unos palitos de madera, en este caso hechos por mi padre y que se fríe en aceite. El relleno tradicional, es la crema pastelera, aromatizada en este caso con vainilla.
Un bocado delicioso y en mi caso, con sabor a tradición y a familia.


Vamos con los ingredientes, para facilitaros el trabajo, la medida del pocillo equivale a unos 70 gramos.

Para la masa:

1 pocillo de leche
1 pocillo de vino blanco
1 pocillo de aceite de girasol
Harina de reposteria: la necesaria (aproximadamente 280 g)
Una pizca de sal

Para la crema pastelera:

250 ml de leche
2 cucharadas de azúcar
1 cucharada de maizena
1 huevo
1 vaina de vainilla

Comenzamos haciendo la crema. Mezclamos en un bol el azúcar, la maizena, el huevo y un poco de leche. Abrimos la vaina de vainilla longitudinalmente, raspamos el interior con la punta de un cuchillo y añadimos tanto la vaina como la pulpa que hemos extraído a la leche que hemos reservado. La ponemos al fuego y antes de que empieze a hervir, la retiramos y tapamos dejando que infusione unos 10 minutos. Retiramos la vaina y vertemos la leche en el bol en el que hemos mezclado azúcar, maizena y huevo. Mezclamos bien con varillas y volvemos a poner al fuego, sin dejar de remover hasta que espese.
Vertemos en una fuente y tapamos a piel con film. En cuanto haya templado, reservamos en nevera.



Para hacer la masa, mezclamos leche, vino blanco, sal y aceite y vamos añadiendo harina hasta lograr una masa elástica, que no se pegue a las manos.
Estiramos con el rodillo y vamos cortando tiras estrechas que envolvemos en los palitos o moldes. Freímos en aceite caliente y escurrimos sobre un papel de cocina. Cuando estén templados, retiramos los palitos con cuidado de no quemarnos. Así obtenemos el canutillo hueco. Metemos la crema en una manga con boquilla lisa y rellenamos los huecos de los canutillos. Espolvoreamos con azúcar glass y listos para comer...

Estos son los utensilios tradicionales para hacer la receta: pocillo, que equivale a unos 70 gramos y los palitos de madera en los que se envuelve la masa
Y ahora, para no quedarte sin ideas a la hora de hacer un dulce tradicional, no puedes dejar de echarle un vistazo al recopilatorio de esta nueva edición del Día del dulce Typical spanish 

martes, 20 de octubre de 2015

PARIS BREST DE PRALINÉ

Hoy toca dulce. Es día de Desafío en la cocina y recogemos la propuesta de Mari Luz, de Trasteando en mi cocina, de hacer una tarta Paris-Brest. Se trata de una receta tradicional francesa que debe su nombre a una carrera ciclista, la que unía París con la ciudad bretona de Brest. Es la prueba cicloturista de larga distancia más dura del mundo. Fue creada en 1891 por Pierre Griffard, redactor jefe del Petit Journal como una carrera de 1.200 km, siendo actualmente una cita ineludible para los cicloturistas que deben completar el recorrido París-Brest-París, en menos de 90 horas. Un pastelero parisino decidió hacer un pastel en forma de rueda de bicicleta para homenajear a esta dura prueba ciclista.
Se trata de una corona de pasta choux rellena de una crema, que tradicionalmente suele ser de praliné, aunque acepta multitud de sabores y variantes.


Yo me he inclinado por la versión del prestigioso pastelero francés Philippe Conticini realizando una corona formada por ocho bolas unidas cubiertas de un crujiente llamado craqueline y rellenas de una crema muselina y un corazón de praliné

Ingredientes:

Para la pasta choux: 120 g de harina, 100 g de leche, 100 g de agua, 80 g de mantequilla, 4 huevos, 10 g de azúcar, 1 pizca de sal

Para la Craqueline: 71g de azúcar moreno, 59 g de mantequilla, 71 g de harina

Para la Crema muselina de praliné: 250 ml de leche, 50 g de azúcar, 2 yemas de huevo, 10 g de harina, 10 g de maizena, 150 g de mantequilla a temperatura ambiente, 75 g de praliné de avellanas

Para el relleno de praliné: 100 g de praliné, 40 g de leche evaporada o nata

Para elaborar la tarta lo ideal es hacer una parte de las elaboraciones el día anterior. Lo primero, la craqueline, es una masa muy sencilla que colocaremos sobre la masa choux a la hora de meter al horno y nos dará una textura granulada y crujiente. Mezclamos en batidora el azúcar moreno y la mantequilla y añadimos la harina, incorporándola bien. Estiramos la masa entre dos papeles a un grosor de aproximadamente 1 mm y cortamos en círculos con un cortador. Reservamos en nevera.

Lo siguiente será hacer la crema muselina del relleno. Empezamos haciendo una crema pastelera: mezclamos azúcar, harina y maizena, añadimos las dos yemas de huevo y una pequeña parte de los 250 ml de leche. Mezclamos bien. Ponemos a calentar el resto de la leche, antes de que hierva, añadimos la mezcla anterior y sin dejar de remover, dejamos que hierva hasta que coga consistencia. Vertemos en una fuente baja y tapamos con film. Dejamos enfriar.
Batimos la mantequilla e incorporamos el praliné. Una vez que se haya mezclado bien, incorporamos poco a poco la crema pastelera ya fría y seguimos batiendo. Metemos la crema en una manga con boquilla rizada y reservamos en la nevera.

Para el relleno de praliné, mezclamos el praliné con la leche evaporada con ayuda de unas varillas y reservamos también en frío.
 

Lo último que preparamos es la pasta choux. La hacemos tal y como se indica en la receta de los eclairs de pistacho. Colocamos la masa caliente en una manga con boquilla lisa ancha y escudillamos rápido sobre la bandeja de horno cubierta con papel de hornear. Tenemos que hacer ocho bolas unidas formando un circulo. Colocamos encima de cada bola, un círculo de la masa de craqueline que habíamos guardado en nevera. Horneamos a 180º unos 40 minutos. Es muy importante no abrir el horno antes de tiempo, porque la masa se bajaría.
Sacamos del horno, dejamos enfriar y cortamos longitudinalmente.


Ponemos en cada bola un círculo de crema muselina, en el centro de cada una, ponemos un punto del relleno de praliné y tapamos con otro círculo de crema muselina. Tapamos y espolvoreamos con azúcar glass.

Viendo la explicación parece una elaboración muy complicada, pero os aseguro que es mucho más sencillo de lo que parece. Así que animaros a prepararla y si queréis más ideas, pinchad AQUI para ver todas las propuestas de los participantes de Desafío en la cocina
El próximo día, 20, nuevo desafío salado.....

lunes, 5 de octubre de 2015

ARROZ CON MEJILLONES #arrocitodemmividaTS

Este mes, la Cocina Typical Spanish, se llena de platos de arroz. Estela, del blog Mi dornillo ha sido la anfitriona en octubre y esa ha sido su propuesta, platos con arroz.
El arroz es es segundo cereal más cultivado en el mundo y el primero si hablamos de utilización en alimentacion.
Arroz con leche, paella, arroz blanco con huevo y tomate, ... son innumerables los platos que tienen el arroz como protagonista en la gastronomía española.
Y es que yo soy de las que cree que el arroz va bien con todo. En esta ocasión yo os propongo arroz con mejillones. No es una paella, pero este plato tiene todo el sabor del mar y resulta muy jugoso. Es un plato perfecto para hacer en temporada de mejillones y así aprovechar todas sus cualidades nutritivas.


Ingredientes para dos personas:

1/2 kg de mejillones
1 diente de ajo
1 cebolla mediana
1/2 pimiento rojo
aceite de oliva
sal
azafrán
2 tacitas de vino blanco
2 tacitas de arroz
2 tacitas de agua caliente

Empezamos limpiando los mejillones, lavándolos y quitandoles las barbas. Los echamos en una cazuela con el vino blanco y la ponemos al fuego para que los mejillones se abran.
Dejamos que enfríen y sacamos los mejillones de la cáscara reservándolos. Colamos el líquido y lo reservamos manteniéndolo caliente.
En una sartén o paella, ponemos un poco de aceite de oliva y pochamos el ajo, la cebolla y el pimiento, todo bien picado. Cuando esté bien hecho, rehogamos el arroz, añadimos el vino que habíamos reservado de cocer los mejillones y el agua. Añadimos una pizca de sal y unas hebras de azafrán ligeramente tostadas.


 Tapamos y dejamos que se haga unos 12 minutos a fuego lento. Unos minutos antes de terminar la cocción, añadimos los mejillones. Dejamos reposar y servimos.

 
¿Sabéis cuantas recetas de arroz forman parte del recopilatorio #arrocitodemividaTS de La Cocina Typical Spanish? Pincha AQUÍ para verlo


martes, 22 de septiembre de 2015

PINCHO DE RAPE CONFITADO CON CRUJIENTE DE BARBADILLO Y HELADO DE TOMATE SOBRE PASTA CHOUX



Detrás de este título tan largo se esconde un pincho en el que he querido resumir la esencia del vino Barbadillo "Castillo de San Diego". Con él, participo en el concurso ‪#‎40AñosDandoenelBlanco‬
organizado por las bodegas para celebrar su 40 aniversario.
El rape y los langostinos son dos de los ingredientes principales de este pincho. Ambos maridan perfectamente con un Barbadillo “Castillo de San Diego” bien fresquito. El vino, también está presente en la elaboración del pincho que se presenta sobre una base diferente. Aunque imita una rebanada de pan, se trata de una pasta choux con la que se elaboran los eclairs o petisús, remojada en una reducción de Barbadillo “Castillo de San Diego”. El contraste de sabores lo aportan la cebolla caramelizada, el helado de tomate y un crujiente de manzana osmotizada en Barbadillo.

La explicación de la receta es larga, porque lleva varias elaboarciones pero no dejéis que eso os asuste, porque os aseguro que es una preparación sencilla y cuyo sabor os sorprenderá. 

Ingredientes y proceso para la elaboración de 5 pinchos:

Base de pasta choux:

60 g de harina
50 g de leche
50 g de agua
40 g de mantequilla
2 huevos
5 g de azúcar
1 pizca de sal

Ponemos la leche, el agua, la sal, el azúcar y la mantequilla al fuego. En cuanto empiece a hervir, retiramos y añadimos la harina tamizada, mezclando con espátula. Volvemos a poner al fuego y removemos unos minutos más, para que la harina se cueza.
Dejamos que pierda un poco de temperatura y vamos añadiendo los huevos uno a uno, introduciéndolos bien.
Ponemos la masa en una manga y sobre una bandeja de horno forrada con papel, extendemos tiras de unos 6 cm de largo.
Metemos al horno unos 20 minutos, a 180-190ºC

Rape confitado:

1 cola de rape
aceite de oliva virgen extra
2 hojas de laurel
1diente de ajo
sal

En un cazo o cacerola honda, echamos aceite de oliva. Vamos a usar bastante cantidad, ya que el lomo de rape debe quedar completamente cubierto. La ponemos a fuego suave, cuando empiece a templar añadimos las dos hojas de laurel y el diente de ajo.
Limpiamos la cola de rape, la salamos y la metemos en el aceite. Dejamos el fuego bajo, y movemos de vez en cuando el recipiente, vigilando siempre que el aceite no hierva. El pescado se hará en el aceite a baja temperatura. El interior del lomo debe llegar a 65ºC, tardará sobre 20 minutos, dependiendo de la intensidad del fuego.

Cebolla caramelizada:

2 cebollas
aceite de oliva virgen extra
2 cucharaditas de azúcar moreno

Pelamos la cebolla y la cortamos en lonchas no demasiado finas. La ponemos a pochar en una sartén con un poco de aceite de oliva virgen extra. Dejamos que se haga muy despacio, vigilando que no se queme, si fuese necesario, podemos añadir unas gotas de agua. Cuando adquiera un color marrón, añadimos una cucharadita de azúcar moreno y dejamos que se siga haciendo un poco más, aproximadamente otros 10 minutos.

Manzana osmotizada en Barbadillo:

1 manzana Granny Smith
1 vaso de Barbadillo “Castillo de San Diego”

En una bolsa de cierre hermético, vertemos el vaso de vino Barbadillo “Castillo de San Diego”.
Pelamos la manzana y con la ayuda de un sacabocados, vamos sacando bolitas de manzana que introducimos en la bolsa con vino. Deben quedar bien sumergidas en el vino. Cerramos bien la bolsa sacando todo el aire posible y dejamos reposar en nevera un mínimo de dos horas, aunque es preferible dejarla de un día para otro, para que la manzana se impregne bien del sabor del vino.

Helado de tomate:

4 tomates maduros
un poco de aceite de oliva virgen extra
2 dientes de ajo
sal
1 pizca de azúcar
200 ml de nata para montar (35% m.g.)

Hacemos una salsa de tomate poniendo los tomates picados sin pelar, en una sartén con un poco de aceite de oliva y los ajos picados. Dejamos que se haga, añadimos un poco de sal y una pizca de azúcar y pasamos por el pasapuré. Dejamos que la salsa enfríe.
Batimos ligeramente la nata sin que llegue a montar y vamos añadiendo poco a poco la salsa de tomate fría. Mezclamos bien y vertemos en la heladera dejando que se haga unos 15 minutos. Si no disponemos de heladera, podemos echar la mezcla de tomate y nata en un recipiente, meter al congelador y remover cada media hora mientras se va congelando.

Y además:

Una nuez de mantequilla
5 langostinos (uno por cada pincho)


Montaje:

Cortamos longitudinalmente cada tira de pasta choux.
Vertemos la mitad del vino en que hemos osmotizado las bolitas de manzana en un cazo y lo ponemos a reducir al fuego, dejamos que hierva unos tres minutos, únicamente para que se evapore el alcohol.
Con ayuda de una cucharita, empapamos bien cada una de las mitades de pasta choux que usaremos como base del pincho.
A continuación las ponemos a tostar en una sartén, con una nuez de mantequilla.
Una vez tostada, la colocamos sobre el plato en el que vamos a servir el pincho y procedemos al montaje: primero ponemos una capa de cebolla caramelizada y después el rape desmenuzado en trozos grandes. Colocamos encima dos bolitas de manzana bien escurridas y en el centro una pequeña quenelle de helado de tomate. Rematamos con un langostino cocido

Si os gusta la propuesta, probad a hacerla en casa y si antes, os pasais por la página de Facebook para votarla, mejor que mejor.  Además, solo por votar, puedes ganar un viaje para conocer las Bodegas Barbadillo. Muchas gracias y buen provecho


domingo, 20 de septiembre de 2015

ENSALADA DE RUCULA, VIEIRAS Y LANGOSTINOS CON VINAGRETA DE MOSTAZA YMIEL

Se acabaron las vacaciones, vuelve la rutina y vuelve un nuevo Desafío en la cocina, aunque este mes llega con sabor a despedida. Una de las creadoras de esta iniciativa, Mabel, dice adiós al grupo después de un largo camino. Y como le deseamos lo mejor, este
mes de septiembre va dedicado a ella. Cada uno de los participantes hemos hecho una de las recetas de su blog "A nadie le amarga un dulce".
Una estupenda forma de despedirnos de ella y de darle las gracias por habernos traído hasta aqui. 
Yo he elegido esta ensalada de recula, vieiras y langostinos con una salsa de mostaza y miel que sin duda repetiré en más ocasiones. Puede arreglarnos un plato único para una comida o una cena o convertirse en un estupendo entrante en una cena mas festiva, por ejemplo.

Ingredientes:

Mezcla de rúcula y canónigos

1 Tomate
1 cucharada de aceite de oliva
2 vieiras por persona
4 langostinos por persona
2 dientes de ajo
Sal

Pimienta 

Un poco de cayena  

Para la vinagreta:

4 cucharadas de aceite de Oliva Virgen Extra
2 cucharadas de vinagre de Módena
2 cucharadas de mostaza de Dijón
2 cucharadas de miel
Sal y pimienta


Sofreìmos el ajo picado junto con la cayena, añadimos las gambas y una pizca de sal y dejamos que se hagan unos 3 minutos. Reservamos. En la misma sartén, añadimos un poco más de aceite y preparamos las vieiras a la plancha, añadiéndoles un poco de sal y pimienta y haciendolas 2 minutos por cada lado.

Para hacer la vinagreta, tan fácil como mezclar todos los ingredientes en un bote de cristal con tapa y agitar enérgicamente para que se mezcle bien.

Para montar el plato, primero ponemos los brotes de verdura, añadimos el tomate en trozos y por ultimo las gambas y las vieiras.
Aliñamos en el último momento con la vinagreta

Y ahora, como siempre, os invito a que veáis el resto de recetas que han preparado mis compañer@s de Desafio en la cocina.
Y por supuesto a que visitéis el blog de Mabel, a la que deseamos toda la suerte del mundo.
 



jueves, 10 de septiembre de 2015

POLLO ASADO AL BRANDY #laquehasliaopollitoTS

Es una de las carnes más consumidas en el mundo, tiene un alto valor nutricional y cuesta poco.
Habéis acertado, el protagonista de las recetas Typical Spanish de este mes de septiembre, es el pollo, una de las aves más numerosas del planeta y cuya carne se puede preparar de infinitas maneras.
Nosotros nos quedamos en España y yo os propongo una forma muy fácil de prepararlo, con dos ingredientes básicos: mantequilla y brandy. Reconozco que en mi casa siempre decimos "coñac", que por cierto, me encanta para cocinar. Pero para ser correctos, debemos saber que ambos conceptos no son equivalentes, aunque se los dos se refieren a un aguardiente de vino. El primero, únicamente es el que se elabora en la región francesa de Cognac siguiendo los criterios que marcan su denominación de origen.
En España, se elabora brandy. Básicamente en Andalucía y Cataluña, aunque los más conocidos, son sin duda, los de Jerez.
Resumiendo, que el brandy, es el aguardiente más español y al pollo le sienta estupendamente bien. 


Ingredientes:

1/2 pollo troceado
1 cucharada de mantequilla
2 dientes de ajo
sal
Brandy

Sazonamos los trozos de pollo con sal y los ajos picados.
Ponemos la mantequilla en la fuente de horno en la que vamos a preparar el pollo y la colocamos sobre la cocina a fuego bajo, para que la mantequilla se derrita. Retiramos la fuente e incorporamos los trozos de pollo impregnándolos bien en la mantequilla, deben quedar bien embadurnados. Rociamos con un vasito de brandy y metemos al horno (180-200ºC). Vigilamos frecuentemente ya que tendremos que ir añadiendo más brandy y girando los trozos de pollo, para que se doren de forma uniforme y nunca se queden secos.
Una vez asado el pollo, podemos servirlo con la propia salsa tal y como sale del horno o emulsionarla, pasandola por la túrmix.
Por supuesto, esta receta se puede hacer también con el pollo entero, sin trocear.



¿Queréis ver lo versátil que el pollo puede ser en la cocina? Pues echad un vistazo al recopilatorio de #laquehasliaopollitoTS pinchando AQUÍ
¡Imposible quedarse sin ideas!  

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